Agosto también cuenta en los tribunales: el Supremo protege el derecho a recurrir

Los plazos judiciales pueden parecer una cuestión puramente técnica, pero calcularlos mal puede determinar si una persona consigue que su recurso sea estudiado o se queda directamente fuera del procedimiento.

Una reciente decisión del Tribunal Supremo vuelve a poner el foco precisamente en esta cuestión: cómo debe tenerse en cuenta el mes de agosto al calcular determinados plazos judiciales.

El Alto Tribunal ha corregido una interpretación que había provocado la inadmisión de un recurso y ha recordado que las normas procesales no pueden aplicarse de una forma que termine perjudicando injustificadamente el derecho de una persona a acceder a la justicia.

¿Qué ocurrió?

El conflicto surgió después de que un recurso fuera considerado presentado fuera de plazo.

La cuestión estaba en el cómputo de los días y, especialmente, en cómo se había tenido en cuenta el mes de agosto.

En determinados procedimientos, agosto es un mes inhábil a efectos procesales. De hecho, el propio Tribunal Supremo ya había establecido en el ámbito contencioso-administrativo que, con carácter general y salvo excepciones, agosto debe descontarse del plazo para interponer el recurso y que, cuando una resolución se notifica durante ese mes, el cómputo puede comenzar el 1 de septiembre.

¿Por qué es importante esta decisión?

Porque detrás de una discusión sobre fechas existe un derecho mucho más importante: el acceso a la justicia.

Si un recurso se rechaza por considerar que llegó tarde cuando el plazo había sido calculado incorrectamente, la persona afectada pierde la posibilidad de que sus argumentos sean examinados por el tribunal.

Por eso, el cómputo de los plazos no puede convertirse en una barrera injustificada para ejercer el derecho de defensa.

Agosto no siempre se cuenta igual

Aquí está uno de los puntos que más confusión puede generar.

Que agosto sea inhábil en determinados ámbitos no significa que todos los procedimientos judiciales se paralicen automáticamente durante todo el mes.

Existen excepciones, actuaciones urgentes y reglas específicas dependiendo del procedimiento. La propia normativa procesal contempla supuestos en los que pueden realizarse actuaciones durante agosto.

Por eso es fundamental conocer qué norma se aplica a cada caso antes de calcular un plazo.

Un error de fechas puede tener consecuencias importantes

Recibir una resolución judicial implica prestar especial atención a la fecha de notificación y al plazo disponible para actuar.

Apelaciones, recursos, oposiciones y otras actuaciones procesales están sometidas a límites temporales concretos.

Y esta decisión del Supremo recuerda algo esencial: las reglas sobre plazos deben aplicarse respetando el derecho a la tutela judicial efectiva y evitando interpretaciones excesivamente formalistas que impidan injustificadamente acceder a un recurso.

Cada procedimiento tiene sus propios plazos

No existe una única regla válida para todos los procedimientos.

Por eso, ante una notificación judicial, lo recomendable es comprobar cuanto antes:

  • qué plazo existe;
  • cuándo comienza a contar;
  • qué días son hábiles;
  • y si existen reglas especiales aplicables al mes de agosto.

Una diferencia aparentemente pequeña en el calendario puede cambiar por completo el resultado procesal.

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